viernes, 20 de junio de 2008

Elogio del resumen

Muchas veces los profesores os indicamos que realicéis resúmenes y tal vez os habéis preguntado qué utilidad tiene realizar dicho ejercicio. Aquí tenéis la respuesta que da el escritor y profesor italiano Umberto Eco:

El resumen tiene dos funciones, una para quien lo hace y otra para quien lo lee. Pienso que hacerlo es mucho más importante que leerlo. El arte del resumen es importante y muy útil, y se aprende haciendo muchos resúmenes. Hacer resúmenes enseña a condensar las ideas. En otras palabras, enseña a escribir. Al terminar la universidad seguí un curso para comentaristas de televisión y nuestro monitor, Pier Emilio Gennarini, nos ponía frente a una pantalla en la que transcurría un trozo de noticiario mudo. Teníamos en las manos el texto de una agencia de noticias. Como primer ejercicio, suponiendo que el texto filmado fuera de dos minutos, debíamos escribir un resumen de la noticia que durara un minuto y medio. El segundo ejercicio consistía en decir las mismas cosas en un minuto. Y en la tercera prueba no podíamos ir más allá del medio minuto. Algo se perdía, naturalmente, pero el arte del resumen consiste también en eso, en saber qué se puede pasar por alto y en reconocer que algo que se dice en medio minuto no es lo mismo que se ha dicho en dos minutos, por lo cual es necesario decidir qué es lo verdaderamente importante, central.

ECO, Humberto, “Elogio del resumen”, en Quimera, nº 51, pp. 13-15
(Haz clic aquí para leer el texto completo)

Y ahora, manos a la obra:

1. Copia y pega el fragmento de Umberto Eco en un documento de Word.

2. Subraya con el color que prefieras la parte del texto que consideres verdaderamente importante, elimina lo que consideres superfluo y pega el resumen realizado en la ventana de comentarios. No olvides poner tu nombre.

3. A continuación, explica el significado cada una de las partes de la línea que aparece en color rojo, para ello tendrás que leer cómo se realiza la cita de los artículos de prensa o de los capítulos de los libros. Realiza un nuevo comentario con la respuesta a estas preguntas.

Si la fuente bibliográfica no es un libro, sino un artículo de una publicación periódica, de un capítulo de un libro, de una entrada de enciclopedia o algo semejante, el título se transcribe entre comillas, seguido del título de la revista, el libro o la enciclopedia (subrayado), y los datos que identifican a la revista (tomo, mes, año) o el libro del que se trate. Ejemplos:

RECIO ROBUSTO, Severo, "Función y sentido del sarcasmo en el tratamiento de la indisciplina escolar", en Cuadernos de Pedagogía, XXVI, marzo 1990, pp. 24-54
(ejemplo de revista).

"Dos tontos en apuros", en Juan Antonio Simple Cabezón, Cómo llegar a ser un completo mequetrefe, Barcelona, Editorial Betelgeuse, 1990, pp. 23-41
(ejemplo de un capítulo de libro).


Larequi, Eduardo, "Técnicas de trabajo intelectual. Redacción y presentación de trabajos" en Lengua en Secundaria
http://www.lenguaensecundaria.com/material/apuntes.shtml



1 comentario:

Palbo dijo...

Estamos jugando al ajedrez.

Yo muevo tus piezas y vos movés las mías.

Entonces, ¿por qué son "tuyas" tus piezas y "mías" las mías?

Estamos viviendo.